Saturday, December 8, 2012

Luces de Navidad!

 
LLegó la Navidad, 
con sus cables llenos de pequeños puntos
luminosos y coloridos,
centelleantes y parpadeantes.




Desde que empezó la Navidad, todo se ve así…


 Luces por todas partes…


  
Por  todas partes!



Para que la Navidad, brille en todo su esplendor !
                                            

 



Wednesday, November 21, 2012

Feliz Día de Acción de Gracias!

Que tengamos todos un feliz día, con mucha salud y alegría por todas las cosas buenas que Dios nos ha concedido. Que Dios proteja nuestros hogares y que nos llene de bendiciones y unión para compartir nuestra mesa.
 Feliz Día de Acción de Gracias para todos!


Sunday, November 18, 2012

Esperar, a que el tiempo pase....

Otoño, se acerca el tiempo en que vendrán todos para las fiestas de fin de año, pero también es el tiempo en que nuevamente, se volverán a ir.

Frente a mi ventana, la brisa fría del otoño se cuela hiriente por las rendijas. Una apacible lluvia arrulla mis pensamientos, mientras recorren por mi mente aquellos días en que a cada uno le tocó partir...

Cuando los hijos se van de casa, algunas cosas cambian. Se termina una etapa. La etapa de cocinar para ellos, la etapa de jugar con ellos, la de despertarlos para que no lleguen tarde. Se acaba la etapa de esperarlos y recibirlos, la de conocer sus horarios y la de saber exactamente dónde están.

Dicen por ahí que se van, porque ya están aptos para emprender el camino hacia la vida. Dicen, que es el tiempo de que los padres se dediquen más a sí mismos, porque ahora tienen más tiempo libre, eso dicen por ahí.

Lo que pasa, es que cuando los hijos se van, sentimos como que un dardo certero y punzante nos atraviesa el alma y nos deja, heridos de muerte.

Dicen que hay que... esperar, a que el tiempo pase, unos días, unos meses, en fin, que el tiempo es el mejor amigo para estos menesteres de tristezas.

".... yo sigo aquí, frente a mi ventana, el sonido de la lluvia me sigue arrullando... "

Fueron años de esfuerzos, de esperanzas y de incontables momentos de felicidad. De ayudarlos en sus caídas, de reirnos juntos, de saborear sus logros, pero en cuestión de un pestañear, se fueron, a vivir sus propias verdades, sus propias desesperanzas y también, sus propias felicidades.

Pero así como dicen, que si cuando el tiempo pase nos vamos a sentir mejor, no obstante, eso no impide que sintamos el vacío de que ya no están, de que la música ya no se oiga tan alta, de que el teléfono dejó de sonar seguido, y de que tenemos el derecho de sentirnos en duelo. Tenemos derecho a ese duelo, de poder llorar, lamentarnos si queremos y poco a poco, superarlo, secar las lágrimas y luego, sólo luego! seguir adelante.

Hay que pensar en positivo y aprender a dividir la vida, entre los hijos que se fueron de casa y que cada vacación regresarán de nuevo, y entre nuestras propias vidas con nosotros mismos.

Cuando los hijos se van de casa la vida de ellos continúa, la de nosotros, se parte en dos: una sigue su curso y la otra, se queda atrás, en el cuidado de su infancia, en la lágrima que secamos, en la manita que limpiamos, en las noches que consolamos, en el consejo, que una vez les dimos.

Así es la ausencia, que se queda con nosotros y que en murmullos de silencios se confunde, con el eco adormecido de sus voces, con el vacío de sus locuras, la irrespetuosa falta de sus carcajadas, y en su habitación, como si estuvieran vivos aquellos días, aún quedan los reflejos de una luz encendida a media noche...

"... hace frío. Se ha ido la lluvia, llevándose consigo el arrullo taciturno que daba vida a mis recuerdos. Abandono mi ventana y bajo mi manta, contra mi pecho, aprisiono la lectura que la lluvia interrumpió.... "

Saturday, October 20, 2012

El árbol que me molesta...

No sé cómo se llama, ni su nombre científico, ni el que vulgarmente la gente pueda utilizar para identificarlo, sólo sé que es alto, inmensamente alto y frondoso....

La cosa es que, muy frecuentemente, le da por desvestir su llamativa corpulencia, por supuesto, como a muchos árboles. El asunto es, que a los otros árboles no los tengo situados, exactamente frente a mi patio.

Normalmente, el árbol que "me molesta", desprende el contenido verde y flotante de sus pálidas ramas, y alfombra mi patio con lo que luego toma formas retorcidas de colores ocres y cobrizos. Son lo que comúnmente llamamos "hojas secas".

Yo barro y barro mi patio y orgullosa de mi labor, me dispongo a retirarme. De pronto, siento en mis espaldas, cómo "el árbol que me molesta", se inclina levemente y observa sigiloso el terreno, disponiéndose a comenzar su faena... Con rapidez, me volteo a mirarlo, con la esperanza de descubrirlo en sus intenciones, pero nada.... Veo como la brisa lo despeina y lo vuelve a peinar. Se hace el disimulado y mira el cielo. Me retiro y lo dejo allí, erguido y tranquilo, como si nada "cual candelabro", rígido e inútil, sin velas, pero con hojas!


 Un día, "el árbol que me molesta", fué azotado por la amenaza de un cielo gris y tormentoso. Un manto negro lo cubrió todo. Vinieron los fuertes vientos, que lo batían y amenazaban con derribarlo. El árbol se inclinaba de un lado a otro. Cada vez el cielo se oscurecía más y los vientos arreciaban su furia...


Como un viejo testarudo, se defendió de la embestida, pero quedó destruido.... o no? Ay! de mí, el árbol, quedó en pie!


Poco a poco, fué aclarando el cielo, iluminando sus pardos ramajes otra vez. Aunque con los brazos debilitados y la piel escarnecida, a la luz de un sol recién nacido, lucía fabuloso! Yo lo miraba desde mi ventana....



Pobre del árbol, pasó su buen susto...




Ahora, cuando me asomo a mi ventana, veo el árbol, quien sigue batiendo su melena verde y desprendiendo su hojarasca para mí....

"... ese día no barrí, los vientos y la lluvia se lo llevaron todo, pero él, aún está allí, mirando el cielo, ahora más flexible, ya no parece un candelabro... "












Monday, October 8, 2012

Se Me Rompieron Los Versos!

Con zapaticos de gomas
y camisolas pintadas,
asomaban por las esquinas
los muchachos en bandadas.

Como palomas blancas
inundando barriadas,
con valentía enfrentaban
a la fuerza, que venía armada!

Se me rompieron los versos
al ver como sangraban,
mojados los pañuelos
de su sangre, se empapaban.

Se me han roto las prosas
cuando se los llevaban,
y un hilo de arroyo rojo
por los caminos dejaban.

Se me han roto los versos
cuando la patria quedaba,
llena de madres solas
con hijos que ellas vistieron,
y a la patria, los prestaban.

Ya a la noche le amanecía el día,
los faroles apagaban sus luces,
llanto ahogado, sombras
y un revolotear profundo,
de rosarios y de cruces.

Y así yo vi en mi sueño
que yo me despertaba,
y vi gente corriendo
con un dolor que apestaba.

Y las ciudades lloraban
llenas de calles sordas,
con mujeres que imploraban...

Patria!
Se me han roto los versos
cuando te he visto llorando,
mejor guardaré silencio
para respetar tu llanto.

Se me han roto los versos
cuando tus hijos gritaban,
con sus brazos extendidos
y una lágrima en la cara...

Madre!
No quiero cambiar mis libros,
cambiarlos por las armas,
yo quiero alcanzar las estrellas
y de mi mano... MI PATRIA!


















Tuesday, July 10, 2012

El Bautizo de la muñeca...



"En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo...."

En las comunidades cristianas, el bautismo es el rito mediante el cual, a través del derramamiento del agua bendita sobre la cabeza del bautizado, se le libera del pecado original, para así, dar inicio a una vida por los caminos de Cristo.

Antiguamente, sólo eran bautizados los adultos, los cuales eran sumergidos en las grandes fuentes o piscinas bautismales de los templos. Posteriormente, se comienza a bautizar a los niños, comprometiendo a los padres a servir de guías para llevarlos por una vida en cristiandad.

A través de los tiempos se han practicado diferentes tipos de bautismos: el de aspersión, donde el bautizado es salpicado con el agua bendita. El de inmersión, el cual es considerado el rito bautismal más significativo. El derramamiento del agua, siendo éste, el de costumbre más generalizada en nuestros días, aunque algunas iglesias aún conservan la práctica de la inmersión para sus bautizados.

Creo que diré que a mí me gusta más el de inmersión, por su gran significado, cuando Jesús fué bautizado en las aguas del Río Jordán por Juan "el Bautista", aquel que según los Evangelios... "llevaba la ropa hecha de pelo de camello y se la sujetaba al cuerpo con un cinturón de cuero y comía langostas y miel del monte... " y quien se hacía llamar a sí mismo: "la voz que clama en el desierto", pues habló en su nombre, y es de quien Jesús recibe las aguas bautismales, y cuyo apostolado era: el bautismo como penitencia para la sanación del alma y el perdón de los pecados. Y quien proclamaba: "Después de mí, vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua; pero él, los bautizará con el Espíritu Santo" (Evangelio Según San Marcos).

Para la Iglesia Católica, el bautismo es considerado un Sacramento, lo que quiere decir que el bautizado: recibe la gracia invisible de Dios.

Sea por inmersión, sea por derramamiento del agua, yo quiero pensar que nacemos sin mancha y que todos cabemos en la casa de Dios, los que creen y los que no.

Es un tema largo, y si sigo, no me alcanzará el blog, así que mejor, a lo nuestro....

Cuando éramos niños, jugar al papá y a la mamá, creo que lo hemos hecho todos, o casi todos, incluyendo a nuestros hermanos varones, a quienes pedíamos el favor de caracterizar los personajes masculinos, para que quedara bien establecida la familia en juego. Por supuesto, las muñecas eran el personaje principal en el papel de hijas. Ahora bien... de allí, a pensar en bautizarlas!

Una de las manifestaciones de la cultura popular de muchos pueblos alrededor del mundo es: el bautizo de las muñecas. Actividad que consiste, en hacer una parodia del rito bautismal cristiano y que forma parte de las costumbres tradicionales de algunos pueblos. En algunas partes, se realizan parodias cargadas de colorido y animosidad, pasando a formar parte del surtido folklore de estos lugares. En ocasiones, durante el rito, se vierte licor en lugar de agua sobre la muñeca, para luego, en franco ambiente festivo, degustar las delicias culinarias que ofrecen los lugareños. Aunque con el pasar del tiempo y la modernidad, estas festividades folklóricas han ido desapareciendo, quedando sólo en la memoria de algunos mayores.

Pero así fué: "bauticemos a la muñeca!" dijimos, y acto seguido, nos pusimos manos a la obra.


Muy temprano por la mañana, nos repartimos invitaciones entre nosotros mismos. Despejamos un saloncito que estaba contiguo a la cocina, el cual usualmente, utilizábamos para desayunar. Armamos un altar sobre la mesa. Nuestro altar contaba con: velas, flores y cortinitas de tul. Despejamos la estancia y acomodamos todo: sillas, altar, flores. Todo listo para el gran día. Uno de mis hermanos, sería el "sacerdote", quien para la ocasión, hizo gala de una larga bata blanca, normalmente utilizada en los menesteres de cosmetología de nuestra señora madre. Mi hermana y mi hermano mayor, serían los "padrinos" de la muñeca.

Nos vestimos para la ocasión. Los muchachos: regios y elegantes; las niñas: de encajes y zapatitos de charol. Nuestra bautizada: una muñeca hermosa, con la que solíamos jugar. Tenía unos grandes ojos marrones y rizos bronceados. Vestía zapatos blancos con mediecitas caladas y un vestidito color de cielo que terminaba en una vaporosa faldita con dobladillo de encajes. La llamaríamos: Teresa.

Se habían colocado las sillas todas alineadas, con pasillo en el medio "cual iglesia", para sentarnos a presenciar la ceremonia. Todo respiraba un entorno estrictamente apegado a las normas religiosas. Compramos unas pastillitas de menta, que serían "las hostias".

Recuerdo que hubo entrada triunfal y todo, con mi hermano "el cura" a la cabeza, y nuestra madre al piano, quien nos prestó todo su apoyo para la puesta en escena. Mi hermana mayor, era la "mamá-madrina" de la muñeca y la llevaba en brazos, y el "padrino" caminaba a su lado. Todos los demás los seguimos en la marcha hacia el altar. Los padrinos se sentaron en dos sillas colocadas en la parte delantera, frente al altar, mientras mi hermana menor y yo los observábamos con admiración.

Después de la circunspecta marcha de entrada, "el sacerdote" procedió a realizar la ceremonia, muy protocolar por cierto. Con la formalidad de rigor, se plantó ante el altar de espaldas a nosotros. Con sobriedad absoluta, hizo una reverencia, para luego, dar la cara hacia su feligresía, quienes desde nuestras sillas y con gran respeto, atendíamos sus palabras, las cuales no recuerdo para nada, pues lo que en mi memoria quedó impresa fué: la impactante seriedad del "cura" y su delgada figura literalmente arropada con su bata blanca, por donde un poco más abajo, asomaban unas flacuchentas piernas, cubiertas hasta la mitad por unas arrugadas medias que se agrupaban en sus tobillos, para finalizar en sus lustrosos zapatos marrones. 


Con una taza pequeñita, procedente de los enseres de la cocina de nuestra querida madre, procedió a verter el agua en la cabecita de la muñeca. Todos estábamos mudos, ante la majestad de tan importante acontecimiento. Casi podíamos escuchar música de iglesia...... 

Mi hermano bendijo la muñeca y dijo: " Teresa, yo te bautizo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén... "

En el salón, silencio absoluto.... La luz del mediodía ya atisbaba por las ventanas, atestiguando la majestad del momento. Fijas las miradas, mis hermanos y yo nos quedamos absortos observando y siendo, los testigos inmutables de tan magnánimo acontecimiento, cuando nuestra Teresa, recibía el agua del "rito bautismal" en aquel juego de niños.... "El sacerdote", nos dió a todos la comunión (las pastillitas de menta), la cual recibimos con gran respeto. 


Al finalizar la ceremonia, sentíamos que flotábamos. Abandonamos la estancia, casi que al compás de acordes celestiales, embebidos de una espiritualidad que nos embargaba el alma, de la cual nos sustrajo, el festejo con galletitas y refrescos. No pasó mucho tiempo cuando ya corríamos a jugar a las escondidas, tras los árboles, al fondo del patio de la casa.....






Son imágenes vivas de aquellos tiempos en la casa de nuestros padres, cuando listos para el juego y la travesura, mezclábamos los juegos infantiles con la seriedad del fervor religioso. Al final de cuentas, todos fuimos partícipes de aquella ocurrencia.

".... la madrina, llevaba abrazada a la muñeca, rodeándola con sus brazos, tal cual como se abraza a un bebé, pues así era nuestra Teresa, robusta y rosagante, como si fuera real.... "